(Madre Círculo admira sus dos dimensiones en el espejo)
Mi nombre de stripper era David Lynch, cuando era una mujer de cuerpo tridimensional, claro -ríe-. En mi espectáculo "Espectar Culo" incluía baile y un artístico lanzamiento de lencería con tirachinas. Lo cierto es que no tuve mucho éxito. No exitaba a nadie.
Un día, de noche, el señor Méndez entró en el club con otros ejecutivos japoneses. No el grupo de rock, sino genuinos japoneses de ojos rasgados y katanas ninja. ¿Por dónde iba? (...) El señor Méndez entró en el club a cámara lenta. Literalmente porque los japoneses iban al ritmo normal. Era una imagen curiosa. Se acercó, me besó y quedé preñada. Fue todo muy rápido y, probablemente por eso, poco después me convertí en círculo y acabé involucrada en un triángulo amoroso con el Amante Cuadrado.

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